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Un desayuno Antiaging


Aprovechando estos últimos días veraniegos que tenemos en Bilbao, Maite y yo acudimos a una invitación para desayunar con Marta y con su nueva socia, Cecilia. Nos recibieron con todo un despliegue de delicias…frutas varias, zumos naturales, cereales, tostadas, café recién hecho…etc. Así una entiende por qué están tan estupendas! Nosotras nos encargamos de la parte menos “saludable”: Croissants y “coquitos”pero ¡qué rico también!

Estuvimos acordándonos de cuando Marta vivía en Estocolmo y hacía videoconferencias enfundada en un nórdico! nos contaba cómo se sentía una chica como ella en aquel país de frío, de bellezas esculturales y de mentalidad avanzada.

Entre las cosas que más le llamaban la atención sobre la sociedad allí estaban el culto a la belleza y a la salud. Tienen una filosofía “In&out”. Los suecos entienden que envejecer es un hecho inevitable pero que a la vez se puede controlar en cierta medida. Desde muy jóvenes, se cuidan desde el interior y el exterior para envejecer mejor y más guapos! Su alimentación, el deporte, la cosmética que utilizan, los suplementos vitamínicos que toman…Así están! (algo de genética también hay, creo yo…).

A su vuelta, Marta recuperó con muchas ganas su estílo de vida y sus costumbres “made in Spain”… Sin embargo, volvió completamente convencida de aquella filosofía “In&Out” que descubrió en Estocolmo. Hasta tal punto que pegó un giro total en su vida profesional dejando el mundo de las finanzas para lanzar la marca “Antiaging Corner” hace ya más de un año. Actualmente, ella, Cecilia y su equipo tienen una tienda propia en Bilbao, que además acaba de salir en la sección “Direcciones más hot” en el Vogue de este mes. Seguro que muchas veces os habeis quejado al no poder ir a investigar las direcciones que este tipo de publicaciones nos recomiendan porque suelen estar en cuidades como Madrid y Barcelona. Asi que chicas, ya no tenemos excusas! Si teneis curiosidad y quereis conocer la filosofía “In&Out” y sus productos pasaros por Iparraguirre 38.

Noticia publicada en Plande chicas.

The New Youth Pills

You exercise and eat right, but your body is getting older each year. You just have to accept it, right? Maybe not. "Aging is typically seen as inevitable, but it's actually a condition that's treatable," says Harvard geneticist David Sinclair. "Our bodies have an extraordinary ability to repair themselves." Two increasingly popular supplements, resveratrol and TA-65, seem to tap into those healing mechanisms. In separate studies, these plant-derived compounds have been shown to activate enzymes in mice that trigger their bodies' DNA repair process. Those enzymes exist in our bodies too, and now everyone from pro athletes and A-listers to the doctors who treat them are downing pills in hopes of providing a kick-start. Should you?

RESVERATROL & TA-65
In 2006, Sinclair helped break the news that resveratrol, a polyphenol found in red wine, appeared to activate enzymes called sirtuins, which exist in our cells but tend to become less active in midlife. (Enzymes regulate chemical processes that help keep our bodies functioning.) Scientists think sirtuins, in addition to increasing DNA repair, promote cell survival, fat burning, and better sugar metabolism. "By activating the sirtuin SIRT1, resveratrol tricks the body into thinking it's exercising and dieting even when it's not," says Sinclair. People taking resveratrol in over-the-counter supplements have noted increased energy, metabolism, and concentration, all hallmarks of youth. Other positives: Resveratrol has been shown to slow or stop the growth of certain cancers in mice, and human clinical trials are under way. The new reason to take it is that recent research indicates it may also suppress inflammation, which could arguably lead to a more wrinkle-free face.

Meanwhile, T.A. Sciences' supplement TA-65, named for a molecule extracted from Chinese astragalus root, a potent antioxidant, reportedly activates our cells' telomerase — another enzyme with antiaging benefits. By doing so, TA-65 is said to restore telomeres, the protective "caps" at the ends of our DNA strands that shorten each time the cell divides, leading to cell death over time. Many signs of physical aging can be attributed to shortened telomeres, so restoring them could potentially turn back the clock. (In the future, testing telomere length may be as common as testing your cholesterol.) But these pricey pills (from $2,400 a year), which are distributed by doctors and marketed to the 40-plus set, are controversial: Telomerase activity is also associated with malignant cell growth, and some doctors fear this concentrated supplement could turn precancerous cells into cancer. "It's worrisome," says Andrew Weil, founder and program director of the Arizona Center for Integrative Medicine, who recommends waiting for further research. Florence Comite, a Manhattan endocrinologist and age-management specialist who dispenses TA-65, doesn't believe there's a connection. Within six months of taking TA-65, she stopped using her reading glasses; after two years, she thinks her skin is smoother. "I've seen it extend the length of patients' DNA," she says, "but there are no long-term studies." In one small study, TA-65 appeared to rewind aging in mice — regrowing their hair, thickening their skin — and patients have reported similar results. "As research accumulates, I see it becoming more accessible and mainstream," predicts Comite.

HOPE IN A BOTTLE
Could this new focus on enzymes help us win the war on aging? "I don't think it's a matter of if but when," Sinclair says. Wondering what to take? Consider this: Sinclair religiously takes his own custom formulation of resveratrol. New York celebrity nutritionist Oz Garcia is also a believer; he takes and recommends Integrative Therapeutics' Resveratrol Ultra ($24.50) to his clients. Genesis Today's 4Resveratrol ($19.95) is a nationwide best seller at Whole Foods. Isagenix's new telomere-support supplement, Product B ($99), contains resveratrol. And while TA-65 isn't part of Garcia's own regimen, astragalus-root supplement from the health-food store is. Used for centuries in Chinese medicine, astragalus, like resveratrol, "helps reduce stress, inflammation, and oxidative damage," says Garcia. And that, we know, is good for our DNA.

Noticia publicada en harpersbazaar.

Acción Interior: Contra el envejecimiento

Detener el paso de los años es imposible, pero sí se puede mitigar el efecto que provoca en nuestro cuerpo. El proceso de respirar, el hecho simple de vivir, lleva aparejado una oxidación gradual en la que se liberan radicales libres que van deteriorando el organismo. A medida que envejecemos, sobre todo a partir de los 40 años, aumenta la producción de estos radicales libres.

La oxidación va limitando la capacidad de regeneración de células y tejidos, y provoca un deterioro cada vez mayor de las funciones de un organismo incapaz de reparar las lesiones que van apareciendo; tenemos menos defensas antioxidantes, aumenta la materia grasa, disminuye la masa muscular y se produce un deterioro general de todas las funciones (cardiovascular, renales, respiratoria, etc.). Es obvio: estamos hechos de materia, y todos los materiales se estropean con el tiempo.

Así, el secreto de la eficacia del “antiaging” está en la detección precoz de los factores de riesgo relacionados con el envejecimiento. “Cuanto antes se actué sobre ellos, mejores resultados van a dar estos tratamientos a largo plazo. Es una carrera de fondo en la que intentamos restablecer el equilibrio perdido”, explica el endocrino Jesús A. F. Tresguerres, director de la Unidad de Antienvejecimiento de la Fundación Tejerina y del departamento de Fisiología de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid.

EL RELOJ BIOLÓGICO

El envejecimiento se produce por tres factores: exceso de estrés oxidativo, por inflamación y por aumento de la muerte celular programada. “Podemos incidir en los tres aspectos, actuando con antioxidantes, antiinflamatorios y sustancias contra el “suicidio celular” o antiapoptóticos, pero siempre hay hacerlo con cuidado para mantener el equilibrio de los procesos claves fisiológicos”, señala Treguerres.

Además, no todos tenemos la misma capacidad de envejecimiento. “La herencia genética supone el 30% de cómo nos hacemos mayores y el resto depende en una buena medida de la forma de vida que llevemos”, prosigue el doctor. Así el proceso de deterioro no es un fiel reflejo de la edad cronológica. Es la edad biológica la que establece la relación efectiva con las alteraciones en las distintas funciones del organismo.

De hecho, el primer paso para establecer un eficaz programa “antiaging” es determinar esa edad biológica –es decir, la capacidad funcional y el estado de salud– mediante una serie de pruebas físicas, de composición corporal, inmunológicas y psicológicas. “Realizamos un informe lo más completo posible, en el que se investiga desde historias de enfermedades familiares hasta la propia historia clínica del paciente.

A partir de esta información básica fundamental, un equipo multidisciplinario de endocrinólogos, psicólogos y médicos especialistas en medicina del Deporte y en Nutrición, analizan multitud de parámetros que están interviniendo en ese proceso natural”. Es un estudio basado en tres áreas: pruebas físicas (función respiratoria, composición corporal, medición de la fuerza de manos, espalda y piernas, prueba de esfuerzo, etc.), estudio cerebral (memoria, capacidad de entender y expresión) y pruebas bioquímicas en sangre y orina (medidas hormonales y de antioxidantes, variables genéticas, pruebas inmunológicas...).

MITIGAR LA OXIDACIÓN

El punto fuerte de estos programas es la dieta, que puede proveernos de manera natural de todas las sustancias antioxidantes que nuestro organismo necesita para que absorban ese oxígeno, causa del envejecimiento. “La verdadera dieta mediterránea es rica en antioxidantes, que proceden del aceite de oliva, el tomate –muy rico en licopeno, antioxidante muy potente–, del vino tinto... Como poco, yo recomiendo tomar verdura y cinco piezas de frutas diarias. Y entre ellas, son excelentes las bayas.

Los complementos dietéticos y farmacológicos se dan de forma puntual y controlada, porque un exceso de estos puede hacer que el organismo se haga vago y deje de producirlos desde dentro”, explica. Además, desde hace décadas, diferentes estudios científicos señalan que reducir la ingesta de comida en un 30% o 40% prolonga la vida y previene de las dolencias propias de la edad avanzada, como las enfermedades neurodegenerativas, el cáncer y la diabetes, que a su vez es la principal causa del daño vascular y el infarto.

Detener un proceso ya avanzado siempre es más complicado, por lo que el dr. Tresguerres recomienda comenzar el plan antienvejecimiento en torno a los 40-45 años. “En España no hay cultura de la medicina preventiva. Solo el 1% de los españoles asumen que la prevención sirve para estar bien más tiempo.

En Estados Unidos el porcentaje es 20 veces superior –asegura–. Si hemos conseguido un incremento de la esperanza de vida se trata de añadir calidad a esos años. Mi planteamiento no busca prolongar más años, aunque ocurra. Lo que me interesa es aumentar la calidad de vida en los años que voy a vivir”.

También hay que tener en cuenta que hombres y mujeres tampoco envejecemos igual. “Las mujeres tienen un “timing” diferente. Hasta los 50 años suelen mantenerse muy bien. Después de esa edad, debido a la menopausia, la ausencia de hormonas tiene unos efectos devastadores en su organismo.

Todo se acelera a partir de los 60 años. Y se puede ayudar a la naturaleza a ralentizar el tiempo. Para comenzar, con el ejercicio y la dieta. También hay la posibilidad de restablecer las hormonas que se pierden a partir de los 50 años. Soy partidario de las terapias hormonales, siempre y cuando el tratamiento se realice a la edad adecuada, con el control necesario e intentando seguir las pautas que marcan la naturaleza. La terapia ha de ser personalizada”, concluye el doctor Tresguerres.

Noticia publicada en Hoy mujer


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